Santiago Casilla está contento por mantenerse como cerrador en Oakland


OAKLAND - Bob Melvin siempre admiró a Santiago Casilla desde la trinchera contraria y ahora que lo tiene en su equipo se da cuenta del significado como lanzador y como persona del dominicano que ya pasa de los 130 juegos salvados en las Grandes Ligas.
Casilla, que se apuntó el rescate en siete de sus primeras nueve oportunidades del 2017 como taponero de los Atléticos de Oakland, sigue enamorado de su trabajo como cerrador, pero lo que más le agrada a Melvin es que el quisqueyano está listo para ayudar a su equipo a ganar juegos, sea como fuera.
"En nuestro diálogo siempre me dice que está dispuesto a hacer cualquier cosa", reveló el manager de la novena norcaliforniana. "Eso es algo bien refrescante. Me gusta todo de él. Es también una buena presencia en los vestidores. No teme dar su punto de vista a los otros integrantes del cuerpo de relevo y es algo como un mentor para los jóvenes. Todavía lanza a un nivel muy alto y obviamente lo demuestra al cerrar para nosotros. Encaja perfectamente aquí".
Los Entrenamientos de Primavera no fueron una buena oportunidad para definir cómo podría resultar el retorno de Casilla a los Atléticos, con los cuales debutó en el 2004 para luego ganar tres anillos de campeón de la Serie Mundial con los Gigantes de San Francisco en el 2010, 2012 y 2014.
"Su comienzo fue un poco lento", reconoció Melvin. "Lo tratábamos de preparar para la temporada en menor tiempo que los otros lanzadores. Ahora luce muy bien. Su velocidad ha retornado y su curva es certera".
Ese reporte tardío al plantel en Arizona se debió a que la visa no le salió temprano al nativo de Palenque, San Cristóbal, República Dominicana. Apenas firmó su contrato por dos temporadas con Oakland el 20 de enero, cuando la mayoría de sus colegas comenzaban a preparar sus maletas para viajar a los campos de entrenamiento.
"Nos sentimos bien aquí, siempre tranquilos, tratando de hacer el trabajo", expresó Casilla. "Me siento a gusto, disfrutando de los recuerdos del pasado [con los A's]. Es diferente cuando uno viene de otro equipo, especialmente cuando te encuentras con tantos peloteros jóvenes que no conoces. Ya me siento más en confianza. Ya puedo hablar, compartir con algunos de los muchachos".
A dos meses de que vaya a cumplir sus 37 años de edad, Casilla comprende plenamente que el pelotero no se gobierna, por muy larga que sea su trayectoria en las Mayores.
"El cambio de allá [de los Gigantes] para acá es un poco diferente, porque son diferentes organizaciones y es diferente el ambiente, pero el juego es el mismo", filosofó Casilla. "Uno siempre tiene que hacer su trabajo donde quiera que esté.
"A mi me gusta cerrar, me gusta la presión del juego, esa parte me encanta", describió el derecho que también desempeñó un rol similar en la pelota invernal dominicana con los Leones del Escogido. "A la misma vez uno entiende que es un empleado. El empleado no se gobierna. Una cosa es la que uno quiera hacer y otra la que digan ellos".
Al retornar a los Atléticos, empero, a Melvin le hicieron muchas preguntas a comienzos de la campaña sobre quién sería su seleccionado como cerrador de entre un grupo de cuatro lanzadores con experiencia como tales. Algunas veces, en el amanecer de la contienda del 2017, barajó ese rol entre varios serpentineros, pero una vez Casilla se puso en plena forma se convirtió en el principal candidato para la hora buena.
Por muy veterano que sea, una de las principales características de Casilla es que es un lanzador de fuerza, pero el veterano que cuenta con slider, cambio y curva para acompañar una recta que aún le llega bien rápido al plato ha intentado algunas otras cosas para tratar de presentarle un aspecto diferente a los contrincantes.
"He estado tirando ahora el cambio a los zurdos y trato de localizar un poquito más", detalló el relevista quisqueyano. "Desde el año pasado me doy cuenta de que estoy tirando muchos strikes cuando ya tengo al bateador en dos envíos buenos. Quiero mejorar un poquito en eso. Estoy tirando la bola demasiado en la zona, eso permite que me den hits, o que pase cualquier cosa".
Por otra parte, en esta su nueva etapa con los Atléticos, Casilla se ha puesto debajo de la cuenta en varias ocasiones, pero se las ingenia para recuperarse e inclusive dejar con la carabina al hombro al bateador o tal vez obligarlo a conectar un inofensivo elevado.
"Cuando estoy por abajo en la cuenta no me preocupo, porque nunca pienso en que voy a dar bases por bolas", especificó el serpentinero que salvó 69 juegos para la novena de San Francisco entre las temporadas del 2015 y 2016. "Tú puedes pitchear de atrás para adelante. No siempre tienes que lanzar por encima en la cuenta. A veces uno cae abajo, pero es para preparar al bateador, llevarlo al terreno tuyo. No es que piense 'tengo que venir a tirar strikes'. Hay otras estrategias que uno usa".
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